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EXTRAÍBLE

«La carpeta nunca fue una carpeta.»

El encargo

Diez pendrives con forma de disquete, carpeta, papelera o cursor son una idea simpática hasta que hay que venderlos: sin stock, sin pasarela y sin catálogo que se parezca a los demás. El encargo era construir la marca entera —nombre, voz, precios defendibles y web— y que la web no fuese «una más», sino que el propio sitio contara la broma que cuenta el producto.

Lo que se hizo

La web se comporta como el sistema operativo que echa de menos: cada producto es una unidad montada con su letra —el disquete es (A:), el CD roto es (D:)—, las fichas son ventanas con barra de título, el formulario de encargo es un diálogo «Guardar como…» y el 404 es un píxel perdido. El fondo es un escritorio de fósforo que se pinta al pasar el ratón y se borra al volver a pasar. Handjet, una tipografía construida con elementos, escribe los titulares: la letra se fabrica como se fabrica el producto.

  • Naming y dominio
  • Identidad
  • Diseño de las diez unidades
  • Web a medida
  • Sistema de precios
  • Dirección de arte

El producto también se dibuja aquí

Las diez unidades son diseño del estudio: forma, materiales, dónde asoma el conector y cómo se presenta cada una. Lo que no hacemos es fabricarlas —cada pieza se produce bajo encargo, de una en una— ni son fotografías de producto: lo que se ve aquí son renders del diseño. De las diez, enseñamos cuatro; el resto vive en el catálogo.

El nombre estaba en la barra de tareas

«Dispositivo extraíble» es lo que dice el ordenador cuando conectas uno. De ahí salen el nombre y el símbolo (E:), la letra con la que Windows monta un USB. El catálogo se lee como un explorador: diez unidades conectadas, cada una con su letra, y dos reservadas —(B:) para la segunda disquetera que nunca tuviste y (C:) para el sistema— escondidas como huevos de pascua.

Precios que se pueden defender

Nada de cifras inventadas: dos líneas de producto con su lógica. Piezas de autor de 39 a 74 € según complejidad y capacidad, fabricadas de una en una; y packs para empresa con molde propio desde 100 unidades, con el molde como coste único. Cada precio sale de costes de mercado reales —módulo, materiales, horas y margen— y vive en un único archivo de datos para poder ajustarlo sin tocar la web.

Verde de fósforo, no azul

El color de estado no es el azul de selección de Windows —territorio de demasiadas marcas— sino el verde fósforo de los monitores anteriores a los iconos. Aparece en la selección, el foco, el preloader y el escritorio que se pinta; nunca como decoración. Es el color de la pantalla que había antes de que la carpeta amarilla existiera.

Carpeta amarilla (G:): memoria USB en resina ámbar translúcida con forma de carpeta de escritorio
FIG. 01 — (G:) Carpeta amarilla · resina ámbar, por fin con algo dentro
Archivo corrupto (H:): carcasa transparente con láminas glitch en cian y magenta desalineadas
FIG. 02 — (H:) Archivo corrupto · el glitch por fuera, la lectura perfecta por dentro
CD roto (D:): disco iridiscente al que le falta un mordisco, con el conector asomando por la muesca
FIG. 03 — (D:) CD roto · el mordisco es el conector
Píxel perdido (L:): cubo translúcido negro con el defecto encendido en verde fósforo
FIG. 04 — (L:) Píxel perdido · el único píxel atascado que no obsesiona
Portada de EXTRAÍBLE: «Los iconos con los que creciste, ahora guardan de verdad»
FIG. 05 — Portada · el titular en Handjet y la carpeta en su ventana
Catálogo: diez unidades conectadas, cada una en su ventana con letra de unidad
FIG. 06 — Unidades conectadas · el catálogo como explorador
Ficha del Archivo corrupto: galería, capacidades, specs y encargo
FIG. 07 — Ficha (H:) · la ventana con sus propiedades

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